Semana cultural en una Villa Romana

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Sergio Cuevas · 2 comentarios
La última entrada que escribí tuvo un efecto inmediato. El día siguiente a su publicación me envió un email una familia del norte de Roma pidiéndome que les ayudase con un logotipo y con las redes sociales de sus propiedades.

Una villa de lujo

Se trataba de varias villas típicas romanas con preciosos jardines, un poco apartadas unos kilómetros al norte de la capital.

Las alquilaban todo el año a turistas en busca de experiencias distintas al turismo de hotel que tan atrás se está quedando hoy en día.

Sitios como AirBnB han revolucionado por completo la industria. Tanto para bien como para mal, según a quién le preguntes.

El caso es que me pareció una gran oportunidad para continuar mi viaje y dejar atrás los problemas con Laura en Roma.

Sinceramente ahora que lo veo con más perspectiva y algún tiempo después veo claramente que fue la mejor decisión que pude tomar y pronto sabréis por qué.

Así que pronto estaba haciendo las maletas y cogiendo el tren para disfrutar de la naturaleza y la comodidad de una maravillosa villa romana.

Nada más llegar me sorprendió la gran cantidad de cuadros, estatuas fotografías, libros, esculturas… La cultura ha sido la voz dominante de la semana.

Conocí a Eleonora y Bernard, los anfitriones

Una pareja peculiar en edad de jubilarse pero muy, muy activos.

Bernard es mitad inglés y están acostumbrados a cambiar entre italiano e inglés casi sin darse cuenta.

Tuve la suerte de conocer también a una pareja de colombianos, Juan y Angelica.

Ellos están trabajando como voluntarios todo el año a cambio de alojamiento y comida, como es común en Workaway, y mientras tanto aprovechan para asistir a la universidad en Roma.

Además de que aprendí muchas cosas interesantes de ellos me sirvieron por decirlo así para relajarme y desconectar.

No hay nada como poder hablar tu propio idioma; te da una libertad de expresión que te permite relajarte y descansar.

Convivencia

Al principio nada más ver la gran mansión en la que vivían me asusté un poco.

No estoy acostumbrado a tratar con gente digamos de tan alto “standing”.

El lujo se dejaba notar en cada esquina de la casa y aunque yo no me suelo dejar intimidar tan rápidamente, sí que intenté adaptarme un poco a sus maneras.

Todos los días compartíamos una gigantesca mesa redonda a la hora de comer y cenar.

La cubríamos con platos y cubiertos de todos los tipos, al más puro estilo de una cena de gala. ¡Menos mal que tenían lavavajillas!

Las conversaciones decían mucho de mis anfitriones, y es que Bernard es también escritor. No faltaban las historias bien contadas a ninguna hora del día.

Los primeros días estuve en realidad pintando unos muebles y realizando las típicas tareas de mantenimiento.

Poco a poco Bernand me fue introduciendo en su proyecto para ver cómo les podía echar una mano.

Storygardenz: jardines con historia

Es un proyecto muy interesante, se llama Storygardenz, y la idea es devolverle la humanidad al turismo.

Bernard pretende crear una red de alojamientos turísticos diferentes, que cuenten historias sobre los lugares y que no sirvan únicamente como dormitorio para los turistas.

Se trata de una especie de AirBnB para gente que busque algo más que hacer turismo.

Para aquellos que busquen vivir experiencias completas en sitios con historias, con alma.

La comida

Otra gran reto cada vez que me tengo que adaptar a un sitio nuevo es la dieta.

Para los que no lo sepáis llevo ya un tiempo siguiendo las enseñanzas, podríamos decir, de Arnold Ehret, un médico alemán del XIX. En mi opinión el mayor especialista en nutrición de todos los tiempos.

Si estáis interesados en nutrición, el origen de las enfermedades, la salud o el ayuno como método de curación tenéis que leer sus libros porque son simplemente reveladores.

No vais a encontrar nada parecido ni tan buena información sobre la “verdadera” nutrición humana en ningún otro sitio.

Pero bueno, volviendo al tema, en realidad me adapté bastante rápido y gracias de nuevo a mi querida bicicleta pude ir a un supermercado de un pueblo cercano a comprar algo más de verduras para mí.

Así que mi dieta consiste solamente de verdura ahora mismo, y es así porque me encuentro inmerso en un proceso de “transición”.

Una depuración lenta y progresiva para algún día poder como solo fruta, que se me presenta como el alimento idóneo para nuestra especie.

Os podéis imaginar lo controvertido que es tener que explicar esto a la gente con la que me cruzo en mi camino, pero uno al final se acostumbra a todo tipo de reacciones 😛

En general ha sido una semana bastante intensa realmente.

Espiritualidad

Uno de los mejores momentos fue el día en el que me quedé solo en casa con Bernard.

Tuvimos una gran conversación sobre la vida, la espiritualidad, y algunos otros temas muy interesantes.

En un momento mencioné que me encontraba viajando en busca de algo, pero que todavía no sabían exactamente qué era.

Esto debió recordarle a él mismo de joven porque desencadenó una animada conversación sobre su vida.

Me habló de sus aventuras de joven en la india y en definitiva su búsqueda de sentido que según él había durado más de 30 años. Todavía hoy seguía aprendiendo más sobre la vida.

De alguna manera el ser espectador de la interesantísima biografía de este hombre calmó bastante mis aires más existencialistas y me llenó de esperanza y de optimismo.

Necesitaba ver como alguien había tenido las mismas inquietudes que yo y cómo las había satisfecho.

Una semana intensa pero también muy reconfortante, en un lugar inmejorable y con gente poco convencional. ¡Sin duda una semana que ha dado para mucho!

Pero… the show must go on!

El viaje continua y ya han pasado tres días desde que dejé la villa romana.

No os podéis hacer una idea de dónde estoy ahora.

Solo digo que llevo dos días seguidos con una sonrisa de tonto todo el día en la boca y sintiendo una alegría que ya estaba olvidando.

Pronto os contaré qué estoy haciendo ahora.

Es simplemente la aventura perfecta.

Justo lo que estaba buscando y sinceramente me sorprende que haya tenido tantísima suerte porque este sitio parece hecho a medida para mí.

Es como si hubiese escrito una carta detallada a los reyes magos y me hubiesen hecho caso al pie de la letra.

Con esto os dejo un poco expectantes.

Muy pronto os traigo unas cuantas fotos y probablemente también algún video sobre esta nueva aventura.

Libertad y Felicidad,
Sergio.

Por | 2017-05-09T18:07:05+00:00 26 de Marzo de 2016|Roma|2 Comentarios

2 Comentarios

  1. […] Semana cultural en una Villa Romana […]

  2. […] del hostal me fui unos cuantos días a una mansión al norte de Roma, historia que cuento aquí. Durante esta semana me llevé una enseñanza muy espiritual, las personas nunca dejan de buscar y […]

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Acerca de Sergio Cuevas

Hola, soy Sergio Cuevas. En este blog comparto contigo todo lo que voy aprendiendo sobre crecimiento personal y toma de conciencia. Espero poder serte útil en algún sentido.