La esquizofrenia del éxito

Sergio Cuevas · 0 comentarios

Cuando tienes un objetivo en mente todo lo demás parece perder importancia. Concentrarte en ello te ayuda a caminar en la buena dirección pero también es necesario encontrar un equilibrio entre los resultados y el disfrute el camino.

Si has leído el título de este artículo y estás esperando que hable mal de perseguir tus sueños…

¡Lo siento mucho! Va a ser más bien todo lo contrario.

El éxito

Te han metido en la cabeza que tienes que darlo todo por y para conseguir tus objetivos, o como comúnmente se le llama, tener éxito.

No esperes que hable mal del éxito. Doy por hecho que la palabra éxito no invoca la imagen de Satanás en tu mente.

Pero te voy a contar un secreto para ser más feliz en tu camino hacia tus objetivos.

Tienes claro lo que quieres

Te has convencido de que para ti tener éxito es vivir la vida a tu manera.

Sabes lo que quieres conseguir y eres consciente de que vas a tener que pagar un precio importante.

Nada nuevo, ¿no?

Sin embargo, como en todos los aspectos de la vida, has de saber mantener un equilibrio entre ocio y neg-ocio que te permita disfrutar del camino mientras construyes la vida que tanto deseas.

Tú también tienes sueños

No te engañes.

Tú también tienes deseos y ambiciones en la vida.

También tienes unos valores y unas metas que te dicen cómo te gustaría vivir tu vida.

Sin embargo puede que en el pasado hayas intentado acercarte un poco más a esa vida ideal y te hayas golpeado de frente con la realidad.

Quizá un episodio de este tipo te haya desanimado y te haya hecho renunciar o renegociar tus sueños.

Entonces decidiste buscar una alternativa segura que te permitiera sentirte en control de la situación.

Decidiste dejar el estrés y el miedo a un lado.

Tener algo de tiempo libre, aunque no fuese mucho, para descansar y estar con los tuyos…

Estás esperando que te contradiga, pero no lo voy a hacer.

La tuya es una opción respetable.

Aunque no olvides que también tiene un precio.

Muchas personas consiguen ser bastante felices aprendiendo a resignarse y conformarse.

Y no hay nada de malo en esto si consigues un nivel aceptable de felicidad.

Sin embargo si sientes que la vida te pide algo más, tienes un bonito problema.

El camino es la meta

La vida te va a empujar a meterte en líos más grandes y a crecer como persona para realizar grandes hazañas.

Es simplemente otro estilo de vida, ni mejor ni peor que el de las personas que prefieren conformarse.

La única diferencia es que hay unas personas a las que su esencia les empuja a perseguir sus sueños y otras que son felices conformándose.

Si estás leyendo estas líneas es muy probable que seas de los primeros.

La vida te pide algo más.

No porque necesites más que otros para ser feliz, sino porque es emocionante tener metas más grandes que tú que te obligen a hacerte tú más grande para conseguirlas.

No te engañes. Nadie necesita nada para ser feliz. La diferencia está más bien en el estilo de vida.

Unos quieren tranquilidad y seguridad, y otros aman los retos.

Si tú eres de los que aman los retos, sigue leyendo.

¿Por qué es importante el equilibrio?

La sociedad de hoy es la más compleja y exigente de la historia.

Tu mente humana ha evolucionado y ha sido seleccionada precisamente para dar respuestas satisfactorias a la gran complejidad de las relaciones humanas y el tejido social.

En esta aventura de perseguir tus sueños y tus objetivos más locos te vas a encontrar con muchas contradicciones.

Bienvenido a la realidad. La justicia y la causalidad son constructos de tu mente irracional.

Por un lado te ha tocado vivir en la sociedad más exigente de la historia.

Por otro, nunca ha sido tan fácil como hoy en día materializar tus sueños.

Vas a tener que convertirte, si no lo eres ya, en una persona psicológicamente fuerte.

Y esto es así porque la propia sociedad te va a enviar millones de mensajes contradictorios y diversos a los que deberás aprender a hacer frente.

Vas a “escuchar” multitud de voces diferentes y enfrentadas.

Es a lo que yo llamo, la esquizofrenia del éxito.

Escuchar voces

Cuando te adentras en el proceso de perseguir el éxito (conseguir lo que quieres en la vida) debes estar preparado para escuchar muchas de estas voces.

Cada persona ahí fuera es diferente y tiene su propia receta para conseguir sus objetivos.

Cuando los consiguen van a alzar su voz con la buena intención de ayudarte.

Lo normal es que muchas de estas voces se contradigan entre sí.

Hay tantas voces como personas en el mundo. (Bueno, en realidad muchas más).

Unas te dirán que hagas una cosa y las otras que hagas lo contrario.

A la postre deberás buscar un equilibrio entre las diferentes voces y quedarte con aquello que te proporcione resultados y felicidad a partes iguales.

Estas son algunas de las voces a las que deberás enfrentarte.

¿Para qué?

Las primeras voces en llegar a ti serán las de aquellos que no necesitan más que lo común para ser felices.

No caigas en la trampa. Tu tampoco necesitas nada más para ser feliz.

La diferencia está en amar el reto, la dificultad y el crecimiento.

Ellos intentarán seducirte con el conformismo que a ellos les funciona.

Tienen miedo. Odian las dificultades y los retos. No son como tú.

Cada persona es un mundo.

Seguramente más de una vez intentarás rendirte y conformarte pero tu esencia no te lo permitirá y seguirá pidiéndote más.

Tú decides.

¡Más rápido!

Escucharás también las voces de aquellos que llegados a la vejez se arrepienten de haber malgastado sus vidas.

Transitaron el camino equivocado y ahora su obsesión es que otros no hagan lo mismo.

Te van a meter mucha prisa, pero entiéndelos… ¡a ellos no les queda mucho tiempo!

Es un mensaje que te será útil escuchar pero con el que no debes obsesionarte.

No se trata de que llegues a la meta antes que nadie. Ellos son precisamente los que más se acercan a la meta.

No te compares con otras personas de tu misma edad o situación.

No todas las personas se encuentran en el mismo nivel en sus vidas pese a tener las mismas edades.

Acepta tu punto de partida y tu situación sin compararte.

Se trata de que disfrutes de cómo el perseguir tus sueños te hace mejor persona cada día y te permite disfrutar más de tu vida.

Es normal que desees tener ciertas cosas más pronto que tarde.

Y esta presión autoimpuesta en cierta manera es positiva, porque te va a hacer mover el culo.

Pero como todo, necesitas encontrar un equilibrio que te permita caminar sin cargar con el peso de una mochila llena de rocas.

¡Céntrate!

También te llegarán las voces de los que te dicen que te obsesiones con tu objetivo y que te centres únicamente en ello.

Estos son muy buenos amigos de los que tienen prisa.

Si estás trabajando en algún proyecto y te has obsesionado con llevarlo a buen puerto es muy probable que hayas dejado a un lado ciertos aspectos de tu vida.

Quizá has descuidado un poco tus relaciones con tus amigos.

O pasas menos tiempo con tu pareja del que solías pasar antes.

Quizás simplemente has dejado de lado otros hobbies que te permitían desconectar un poco del trabajo.

Es necesario que encuentres un equilibrio entre todas las partes de tu vida para que tu proyecto tenga éxito, aunque esto signifique dedicarle menos tiempo.

No olvides que muchas veces en la vida menos es más.

Recuerda que cuanto más ligero el equipaje, más ligero (y rápido) el camino.

¡Ahora no, cuando llegues!

Otras voces muy poderosas te dirán que ya te encargarás de ser feliz cuando hayas alcanzado tu objetivo.

Estos son los que no se pueden ni ver con los equilibrados, y son buenos amigos de los obsesionados.

Te dicen que no te preocupes por nada más que por tu objetivo, que no necesitas el equilibrio ahora porque lo podrás tener cuando hayas alcanzado tu objetivo.

Utilizan el poderoso argumento del precio a pagar.

Está claro que existe un precio a pagar por alcanzar tus objetivos.

Como también existe un precio por no alcanzarlos, y por todo lo demás en la vida.

Seamos realistas, obviamente no siempre vas a disfrutar del camino y por eso estas voces son útiles para ser consciente de ésto.

Pero sin embargo el precio a pagar no puede ser la completa infelicidad.

Eres humano y no podrás mantener por mucho tiempo la falta de equilibrio.

No pasa nada si descarrilas por momentos.

Pero tendrás que buscar la manera de restaurar un cierto equilibrio para poder seguir adelante.

¿Quién eres tú?

Otras voces te invitarán a que te cuestiones tu valía y tus objetivos.

¿Quién eres tú para hacer esto? Te preguntarán aquellos que quisieron hacer lo mismo y fracasaron.

O también aquellos que no soportarían verte brillar porque toda esa luz revelaría su incómoda infelicidad.

Personas de tu propio círculo no soportarían verte sobresalir, porque les haría quedar en evidencia.

Les produciría pensamientos que temen tener que enfrentar.

¿Merece la pena?

Estas voces procederán directamente de tu interior.

En estos momentos deberás recordar cuál es tu objetivo y por qué lo deseas.

Deberás ser honesto y sincero contigo mismo, y replantearte de nuevo si estás dispuesto a pagar el precio.

No todo el mundo está hecho para esto. (No me creas).

La razón racional: la cura de la esquizofrenia

En el camino hacia tus objetivos vas a escuchar muchas voces distintas y vas a tener muchas alucinaciones.

No dejes que todas ellas te confundan y te detengan. Tú tienes un arma mucho más poderosa.

Tu mente racional.

Tu mejor herramienta será pararte a reflexionar y pensar de forma racional.

Lo irracional es todo aquello que hace que cualquier cosa insignificante parezca lo más terrible y desesperanzador del mundo.

Aléjate de estos pensamientos y llegarás a tu destino.

Elige los pensamientos racionales.

Aquellos que te recuerdan que eres humano, imperfecto y que tú decides el significado de tu realidad.

Pero sobre todo no olvides que nada, absolutamente nada es demasiado malo para hacerte renunciar a tus sueños.

Acerca de Sergio Cuevas

Hola, soy Sergio Cuevas. «Aprendiz de Ser Humano» En mi blog comparto contigo todo lo que voy aprendiendo por el camino hacia el crecimiento personal y el autoconocimiento.

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