Sagari Gongala: 12 consejos para entender mejor a tus hijos

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Sergio Cuevas · 0 comentarios
La psicóloga y escritora Sagari Gongala comparte 12 consejos para comprender mejor cómo piensan, sienten y se comportan tus hijos.

El eminente Sigmund Freud defendía que los bebés están motivados inicialmente por impulsos egoístas e instintivos, pero que poco a poco desarrollaban un enfoque más realista conforme bebían de los valores de sus padres.

Una de las cosas más importantes que debería hacer todo padre o madre es tratar de entender la psicología de tus hijos.

No es necesario sacarse ningún master en crianza. Sin embargo si es necesario ser consciente de aquellos detalles sutiles que te dicen lo que les gusta o disgusta a tus hijos, lo que les hace reír o llorar, y lo que les motiva o les aflige.

¿Qué es la psicología infantil?

La psicología infantil es una parte fundamental, extensa y muy común de la psicología del desarrollo.

Esta rama se centra en los procesos psicológicos de los niños desde su nacimiento hasta la adolescencia, teniendo en cuenta los cambios que ocurren por el camino.

Trata temas como las habilidades motoras de los niños, el desarrollo cognitivo, las habilidades lingüísticas, la socialización, el desarrollo emocional, etc.

¿Por qué es necesario comprender la psicología infantil?

Cada padre o madre interpreta de manera diferente las habilidades y carencias de sus hijos. Cuando no los comprendemos, podemos caer en la trampa de malinterpretarlos o juzgarlos.

Las malas interpretaciones en ocasiones pueden hacerles daño. La falta de comprensión acerca de este proceso de desarrollo puede llevar a emitir juicios sobre ellos y a la postre a tomar malas decisiones.

Un estudio de la Universidad de Michigan revela que el tiempo que los padres invierten en el desarrollo de sus hijos afecta directamente a éstos.

Por esto es importante que los padres se eduquen a sí mismos sobre estos aspectos para poder contribuir significativamente al desarrollo emocional y mental de sus hijos.

12 consejos para entender mejor la psicología de tus hijos

El eterno psicólogo del desarrollo Jean Piaget decía que los niños no nacen ni buenos ni malos, ni inteligentes ni ignorantes, sino que nacen siendo maestros de su destino.

Ser padres va más allá de únicamente proveer a los niños con comodidades. Implica estar ahí para el niño emocionalmente y generarle sentimientos de seguridad.

Vamos con algunos consejos básicos que te ayudarán a entender mejor a tus hijos:

1. Observar es fundamental

La observación es uno de los métodos más sencillos pero también de los más efectivos para aprender sobre psicología infantil.

Muestra interés por lo que tus hijos dicen o hacen. Observa sus acciones, sus expresiones y su temperamento cuando, comen duermen o juegan.

Ten en cuenta que tus hijos son únicos y que quizá tienen una personalidad que destaca, incluso cuando se hagan mayores.

Por lo tanto, evita comparar a tus hijos con otros niños. No solo añade estrés a la tarea de ser padres sino que también hace que los niños se sientan inferiores.

Estas son algunas de las preguntas que puedes hacerte a ti mismo para comprender mejor la psicología de tus hijos. Intenta no juzgarles con estas preguntas, simplemente observa.

  • ¿Qué es lo que más le gusta hacer al niño?
  • ¿Cómo reacciona cuando tiene que hacer algo que no le gusta, como irse a dormir pronto o hacer los deberes?
  • ¿Cómo de sociable es? ¿Suele compartir o probar cosas nuevas?
  • ¿Cuánto suele tardar en adaptarse a su entorno? ¿Se adapta a los cambios fácilmente?

2. Pasa tiempo de calidad con tus hijos

Hoy en día los padres no paran entre casa y el trabajo. Hacer varias cosas a la vez no es muy recomendado cuando una de esas “cosas” es prestar atención a tus hijos.

Este tipo de atención no te permite comprender en profundidad a tus hijos, es necesario que saques tiempo de calidad para estar al cien por cien, hablar y jugar con ellos.

Pasar tiempo de calidad con ellos no siempre implica estar hablando o haciendo algo. También puedes sentarte en silencio cerca de ellos y observar pequeños detalles sobre su personalidad.

3. Los niños necesitan tu atención sin distracciones

Cuando tienes planeado pasar tiempo con tus hijos, intenta que no hayan distracciones.

Si por ejemplo hablas con ellos mientras cocinas, conduces o haces otras cosas, es posible que te pierdas buenas pistas que podrían darte sobre su personalidad.

Busca al menos una actividad que te permita dedicar tu tiempo exclusivamente a tus hijos. Cuando reciben esta atención plena, los niños se sienten seguros y validados y se abren con más facilidad.

4. Presta atención al entorno de los niños

Los estudios demuestran que el entorno tiene un papel crucial en el desarrollo de las actitudes y el comportamiento de los niños. Prestar atención a su entorno ayuda a entenderles mejor.

Además también se han encontrado relaciones sólidas entre el entorno del niño y su desarrollo cerebral y por tanto sus habilidades lingüísticas y cognitivas.

El comportamiento del niño depende en gran medida del tipo de personas que están a su alrededor y de cómo interaccionan con él. Es bueno tomar un tiempo para valorar el ambiente en el hogar y en la escuela.

5. Comprende cómo funciona el cerebro de un niño

El cerebro del niño va tomando forma mediante las experiencias que tiene, y al final terminan determinando cómo responde a diferentes situaciones.

Las malas experiencias pueden dejar huellas negativas en el cerebro del niño e influir negativamente en su desarrollo general.

6. Deja que tus hijos te cuenten sus historias

Hablar está bien pero escuchar es importante cuando tienes una conversación con tu hijo.

Puede que los niños no se expresen de la manera más clara, y por ello deberías prestar atención a las palabras que usan así como su lenguaje no verbal.

El tono de voz o las expresiones faciales son grandes espejos para ver cómo se sienten. Trata de calibrar sus emociones cuando hablan de lo que les gusta, lo que les da miedo, o lo que les agobia.

Observa su lenguaje corporal, cómo usan las manos, su postura o su contacto visual. Escuchar no es suficiente. Los niños tienen que sentir que se les toma en serio, se reconoce lo que dicen y se les responde acorde.

Hablar demasiado o hacer demasiadas preguntas puede silenciarles completamente.

7. Los niños se expresan de muchas maneras

Además de hablar, los niños expresan cómo se sienten mediante diferentes actividades.

Si les gusta dibujar, escribir o actuar, anímales a que lo hagan más a menudo. Llévalos a clase de pintura o arte y ayúdales a que se expresen mejor.

No le pongas límites a su imaginación.

De igual manera, pedirles que lleven un diario escrito o dibujado puede ayudarles a mejorar su expresión.

Sus dibujos y escritos pueden darte muchas pistas de lo que pasa por sus cabezas. Pero no quieras leer demasiado entre líneas o tus propias emociones pueden hacerte malinterpretar sus dibujos. Deja que sean ellos los que le den el significado a sus dibujos y sus escritos.

8. Haz las preguntas correctas

Para ayudarles a hablar más es importante hacerles las preguntas correctas. Las preguntas abiertas son mejores para animar al niño a dar más detalles.

Las preguntas abiertas son aquellas que no se pueden responder con un sí o un no, o de forma rápida. Cuando estén dando detalles no les cortes.

Intenta no evitar las preguntas que ellos te hacen. Si no tienes una respuesta ahora, puedes darla más tarde. Si les haces ver que una pregunta es tonta pueden dejar de preguntar en el futuro.

9. Observa a otros niños

Observar a otros niños de la misma edad puede ayudarte a comprenderlos mejor.

Puede ayudarte a entender cómo se comporta tu hijo en un ámbito social e identificar las fortalezas y debilidades que forman su personalidad.

Esto no significa sin embargo que compares a tu hijo con cada niño de su edad y que juzgues quién es mejor.

Los padres tienden a juzgar el desempeño de sus hijos comparándolos con otros. Esto puede tener un impacto negativo a largo plazo. La comparación no siempre es mala pero en exceso puede ser peligrosa.

10. Ponte en el lugar de tus hijos

En ocasiones ayuda pensar como un niño e incluso actuar como uno de ellos para llegarles más.

La empatía es una habilidad importante para aquellos padres que quieran comprender mejor a sus hijos.

Puede que comprendas cómo se sienten cuando te lo cuentan, pero otras veces necesitas empatizar a fondo con ellos para comprenderlos, puesto que su forma de ver el mundo es muy diferente.

Escucha cómo se sienten y trata de calibrar por lo que están pasando. Usa su propio lenguaje para que ellos te comprendan a ti mejor.

Cuando no comprendas el comportamiento de tus hijos, pregúntate cómo te hubieras comportado tú en su lugar.

11. ¿Cuál es el coeficiente emocional de tus hijos?

Durante mucho tiempo no se tomó a los niños enserio. Se ignoraban sus sentimientos y emociones porque se daba por hecho de que se olvidarían de todo cuando crecieran.

Ahora sabemos que no es cierto. Todo lo que un niño pasa en su infancia tiene un gran impacto en el tipo de persona en que se va a convertir.

Como padre o madre, nunca deberías infravalorar las emociones de tus hijos o su capacidad para manejarlas.

La inteligencia emocional o el coeficiente emocional (CE) apunta a la habilidad de una persona para expresar y administrar sus emociones.

Los niños nacen con un cierto temperamento. Algunos son más extrovertidos y activos mientras que otros son más sensibles y tímidos.

Como padre, tu responsabilidad es comprender el coeficiente emocional de tus hijos y hacer lo que sea necesario para ayudarles a desarrollarlo y a convertirse en adultos saludables y emocionalmente inteligentes.

12. No hagas suposiciones

Por último, no des por hecho lo que tus hijos quieren o cómo se sienten en un determinado momento.

Si no se quejan podrías pensar que son felices. No asumas que eres un buen padre porque tu hijo se comporte bien en público y no te de ningún berrinche.

Cuando haces suposiciones, estás limitando enormemente la comprensión de tus hijos, lo cual puede llevarte a tomar malas decisiones para ellos.

Preguntar siempre es útil para despejar cualquier duda y saber exáctamente qué es lo que ocurre.

¿Aceptas el reto?

Comprender la mente de los niños puede ser un gran reto. Además si tienes más de un hijo, la psicología del mayor puede ser totalmente diferente a la del mediano, que a su vez puede variar enormemente respecto al más pequeño.

Creer que todos los niños son iguales y comportarse de la misma manera con todos puede ser la peor estrategia.

Es tedioso y lleva mucho tiempo, pero comprender a cada niño en su individualidad es el paso más importante que puedes dar para ayudarles a convertirse en adultos sanos.

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Acerca de Sergio Cuevas

Hola, soy Sergio Cuevas. En este blog comparto contigo todo lo que voy aprendiendo sobre crecimiento personal y toma de conciencia. Espero poder serte útil en algún sentido.