Los 4 acuerdos toltecas para ser feliz

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Sergio Cuevas · 5 comentarios
La filosofía tolteca se basaba en 4 acuerdos firmados con uno mismo: ser impecable con la palabra, no tomarse nada personalmente, no hacer suposiciones y hacer siempre lo máximo que puedas.

El autor del libro que recoge estos acuerdos es el médico mexicano Miguel Ruiz.

En el libro nos invita a romper con nuestros viejos “acuerdos” o creencias limitantes que están dirigiendo inconscientemente los hilos de nuestra vida.

“Hace miles de años los Toltecas eran conocidos en todo el sur de México como «mujeres y hombres de conocimiento».

Los antropólogos han definido a los toltecas como una nación o una raza.

Además eran científicos y artistas que formaron una sociedad para estudiar y conservar el conocimiento espiritual y las prácticas de sus antepasados.

Formaron una comunidad de maestros (naguales) y estudiantes en Teotihuacán, la ciudad de las pirámides en las afueras de Ciudad de México.

También conocida como el lugar en el que «el hombre se convierte en Dios»”

Hoy en día conservamos las famosas estatuas gigantes antropomorfas conocidas como los Atlantes de Tula.

Los 4 acuerdos toltecas son 4 acuerdos a los que llegamos con nosotros mismos y que nos permiten librarnos de muchas cadenas psicológicas.

Están profundamente relacionados con el lenguaje y su poder creador.

Estos 4 acuerdos toltecas requieren una gran fuerza de voluntad para su puesta en práctica.

Pero una vez cristalizados en tu alma te permitirán transformar tu vida de una forma asombrosa.

Los 4 acuerdos toltecas son:

I – Sé impecable con la palabra

Este acuerdo es según el autor, el más importante y el más difícil de cumplir.

Las palabras son el mayor poder que tiene el ser humano para crear; el mayor de los dones de los que disponemos.

Lo más triste es que las utilizamos para maldecir a otros o peor aún, para maldecirnos a nosotros mismos.

A través de las palabras somos creativos y construimos nuestro pensamiento.

Nuestros sentimientos y hasta nuestro mundo cambia si cambian nuestras palabras.

Las palabras tienen un grandísimo poder, mucho mayor del que se le atribuye comúnmente.

Como todo poder, conlleva una gran responsabilidad.

Las palabras también destruyen

Las palabras son un arma de doble filo. Pueden crear una realidad idílica o infernal.

“Las palabras son magia, pero si las utilizas mal se convierten en magia negra”.

Todos somos magos y las palabras son nuestra mayor arma.

Mal usadas destruyen a las personas que las pronuncian contra sí mismos o contra los demás.

“Tú no vales para eso”, “No puedes”, “No eres suficiente”. “Eres estúpido”.

Si te crees algo de lo que te dicen o tú mismo te dices, vives bajo el “hechizo” de esas palabras, porque las palabras crean la realidad.

Las creencias son palabras, son acuerdos que firmamos con nosotros mismos. “No soy inteligente”.

En lo más profundo de nuestro ser albergamos palabras que dirigen nuestra conducta y que nos ponen límites.

Según el autor, impecabilidad significa “sin pecado”, y pecado es aquello que va contra ti.

Por lo tanto palabras impecables son aquellas que manifiestan tu ser tal cual es, y no aquellas palabras que te enmascaran o te hacen daño.

Ser impecable es aceptar la responsabilidad de tus actos, pero sin juzgarte ni culparte.

“El mayor pecado que cometes es rechazarte a ti mismo”.

Este acuerdo es difícil de integrar porque hemos hecho de la mentira un hábito a la hora de hablar con los demás. Y mucho peor, con nosotros mismos.

“¿Cuántas veces lanzamos hechizos de magia negra contra nuestros propios hijos o personas queridas, y ellos cargan con esas palabras durante años y años?”

La única forma de romper el hechizo es llegar a un nuevo acuerdo, uno basado en la verdad.

Los siguientes tres acuerdos, (II, III y IV) nacen a partir del primero.

II – No te tomes nada personalmente

Por todos es sabido que cuando alguien critica a otra persona, la crítica está hablando mucho más de la persona que hace la crítica que de la persona que la recibe.

Esto es así porque vemos con suma facilidad en los demás aquellos aspectos que tenemos sin resolver en nosotros mismos.

Entonces, ¿qué sentido tiene tomarse de forma personal los ataques de aquellas personas que no tienen ni idea sobre quién somos en realidad?

Si te lo tomas todo de forma personal te vas a llenar de veneno innecesariamente.

Desde pequeños aprendemos a tomárnoslo todo de forma personal y creer que somos responsables de todo lo que ocurre a nuestro alrededor.

No es por ti

“Nada de lo que los demás hacen es por ti. Lo hacen por ellos mismos. Todos vivimos en nuestro propio mundo, en nuestra propia mente.

Cuando nos tomamos personalmente lo que alguien nos dice, suponemos que sabe lo que hay en nuestro mundo e intentamos imponérselo por encima del suyo”.

Tomarte las cosas personalmente te hace presa fácil de las personas que acostumbran a usar la “magia negra” contra los demás.

Cuando te tomas las cosas personalmente, te sientes ofendido y reaccionas defendiendo tus creencias y creando conflictos.

Haces una montaña de un grano de arena porque sientes la necesidad de tener razón y de que los demás estén equivocados.

Ni siquiera las opiniones que tienes sobre ti mismo son necesariamente verdad. ¿Te has parado a pensar sobre esto?

Tenemos la opción de creer o no las voces que oímos en nuestra propia mente.

Del mismo modo que decidimos en qué creer y qué acuerdos tomar en el mundo exterior.

Tienes que confiar en ti y decidir si creer o no lo que alguien te dice.

“Si mantienes este acuerdo, viajarás por todo el mundo con el corazón abierto por completo y nadie te herirá.”

III – No hagas suposiciones

El problema es que lo hacemos a menudo.

Hacemos suposiciones sobre todo y todos, y lo peor es que creemos que lo que suponemos es cierto y a veces sacamos nuestro ego para que luche por defenderlo.

Cuando suponemos lo que otros están pensando o haciendo, además de que es muy probable que no sea cierto, lo que hemos supuesto no lo tomamos personalmente y después lanzamos nuestro veneno emocional contra ellos.

Al final se genera un drama totalmente innecesario.

“Toda la tristeza y los dramas que has experimentado tenían sus raíces en las suposiciones que hiciste y en las cosas que te tomaste personalmente. Concédete un momento para considerar la verdad de esta afirmación”.

Además tendemos a distorsionar la realidad, hacer generalizaciones y omisiones para que al final el mensaje nos haga tener razón y podamos sufrir tranquilos.

En las relaciones suponemos que nuestra pareja sabe lo que pensamos y lo que queremos y nos enfadamos si no actúa como esperábamos porque “debería haberlo sabido”.

No olvidemos ser “impecable con las palabras” y decir exactamente lo que queremos, sin esperar que los demás lean nuestra mente.

Tenemos tanto miedo a la incertidumbre que necesitamos justificar y buscar la causa de todo lo que ocurre.

Por eso hacemos suposiciones e inferencias sobre el porqué de todas las cosas. Es algo muy humano, rápido e incluso inconsciente, pero se puede controlar.

Es mejor preguntar que hacer suposiciones, porque hacer suposiciones genera un sufrimiento totalmente innecesario.

IV – Haz siempre lo máximo que puedas

Este tercer acuerdo es el que permite que los otros tres echen raíces profundas en tu interior.

Se trata de hacer siempre lo máximo que puedas, ni más, ni menos.

Lo máximo que puedas dependerá del momento, de tu estado de ánimo, de la actividad…

Si haces más de lo que puedes te agotarás rápido y si haces menos serás blanco de tus propias críticas, frustraciones, culpas y reproches.

Si siempre haces lo máximo que puedas, estés enfermo, cansado o eufórico y alegre, no podrás reprocharte después ni culparte por los resultados, puesto que has sido tu mejor tú.

Hazlo porque lo amas, no porque esperas algo a cambio.

Cuando das lo máximo de ti aprendes a aceptarte a ti mismo y puedes aprender de tus errores.

Los tres primeros acuerdos sólo funcionarán si haces lo máximo que puedas.

No esperes cumplirlos siempre. Tus hábitos actuales están muy arraigados y hay que sustituirlos poco a poco.

Cuando honres estos cuatro acuerdos juntos, ya no vivirás más en el infierno. Si eres impecable con tus palabras, no te tomas nada personalmente, no haces suposiciones y siempre haces lo máximo que puedas, tu vida será maravillosa y la controlarás al cien por cien.

Por | 2017-05-09T17:57:47+00:00 21 de Febrero de 2017|Creencias, Felicidad|5 Comentarios

5 Comentarios

  1. David García Alcaraz 14 de Marzo de 2017 en 18:29- Responder

    Hola Sergio, me gusta mucho tu blog.

    Esta entrada me gusta especialmente porque no hace mucho que me leí el libro de los 4 Acuerdos de los Toltecas y me ha gustado recordarlo. Realmente este mundo sería muy distinto si todas las personas tuviesen en cuenta estas 4 máximas para ser feliz.

    Gracias por el aporte.

    Un abrazo

    • Sergio Cuevas 14 de Marzo de 2017 en 19:43- Responder

      Hola David! Muchas gracias por tu comentario.

      Sí, el libro de los 4 acuerdos toltecas es una maravilla para dejar a un lado algunas malas prácticas muy comunes. A mí me está ayudando bastante sobre todo a no hacer suposiciones. Obviamente a veces se me escapan, pero lo voy controlando poco a poco.

      Me he pasado por tu blog y me parece también muy interesante. Como considero que se puede englobar en la temática de desarrollo personal te he incluído en mi directorio de blogs sobre desarrollo personal: https://www.sergiocuevas.com/blogs-desarrollo-personal/#letra-d !

      Un abrazo y nos leemos!

      • David García Alcaraz 14 de Marzo de 2017 en 21:12- Responder

        Muchas gracias Sergio.

        Todo un honor que me hayas incluido en tu listado, que por cierto es muy bueno. Yo también te tengo ya en mi archivo de blogs interesantes.

        Seguimos en contacto y, como bien dices, nos leemos.

        Un abrazo

  2. Pilar Soro 10 de Abril de 2017 en 17:27- Responder

    Hola chicos, soy practicante de la sabiduría tolteca desde hace más de 25 años a través de los pases energéticos y el estudio de los libros de Castaneda, Taisha Abelar y Florinda Doner Grau, a quienes conocí personalmente en EEUU. Os invito a conocer los pases energéticos heredados de esas mujeres y hombres de conocimiento del antiguo México a través de mi proyecto https://pasesnenergeticos.com. Abrazo!

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Acerca de Sergio Cuevas

Hola, soy Sergio Cuevas. En este blog comparto contigo todo lo que voy aprendiendo sobre crecimiento personal y toma de conciencia. Espero poder serte útil en algún sentido.