3 cosas que cambian en tu vida cuando empiezas a preocuparte por el medio ambiente

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Sergio Cuevas · 0 comentarios
Este artículo lo ha escrito mi amigo Carlos Fernández, de KayaGea.com. Un hombre realmente comprometido con el medio ambiente. Su objetivo es concienciar sobre las consecuencias del cambio climático y enseñarnos qué podemos hacer para reducir su avance.

Yo creo firmemente que todos tenemos un ecologista en nuestro interior.

No porque seamos más o menos verdes o nos sintamos más o menos hippies.

Es porque ser ecologista no significa otra cosa que ser alguien que se preocupa por el lugar donde vive y toma acción para preservarlo.

Todos nos preocupamos por nuestras casas. Las mantenemos limpias. Las decoramos y tratamos las cosas con cuidado para no romperlas.

No se me ocurriría coger un hacha y destrozar la mesa del salón para hacer una barbacoa.

Entonces, ¿por qué no llevamos ese respeto y cuidado más allá de las puertas de nuestras casas?

Porque no somos conscientes de lo frágil que es nuestro mundo.

Pensamos que viviendo en un planeta tan grande, nada de lo que hagamos puede tener el mínimo impacto negativo o positivo.

Y no es así

¿Sabes por qué muchos astronautas se han convertido en activistas por el medio ambiente y en luchadores contra el cambio climático?

Porque han visto la tierra desde el espacio.

Han visto que es un pequeño planeta solitario en medio de la nada.

Donde una fina capa de apenas 10 kilómetros de altura, con una delicada mezcla de gases, permite que todos los que estamos en ella nos mantengamos vivos.

“La tierra era pequeña, azul brillante, y terriblemente solitaria. Nuestro hogar, el cual debe ser defendido como una reliquia sagrada. La Tierra era totalmente redonda. Creo que nunca supe lo que la palabra “redondo” significaba hasta que no vi la tierra desde el espacio”. Aleksei Leonov, Astronauta Ruso.

Claro está que no podemos ir todos al espacio a ver la tierra para empezar a ser conscientes de ella. Pero tenemos otras alternativas.

Muévete un poco. Sé curioso.

Hoy por hoy tienes toda la información que necesitas para conseguir esa consciencia.

Para darte cuenta de hasta qué punto es delicado el equilibrio en el que vivimos y lo que estamos forzando los límites y poniendo en peligro nuestro futuro como especie.

No hagas caso al ruido que, por diversas causas, rodea a todo este debate.

Con poco que bucees en la información, verás que tenemos un problema grave y que no podemos perder tiempo ni esfuerzos en resolverlo.

Somos libres para tomar partido o no tomarlo. Ni yo ni nadie puede tomar esa decisión por ti. Yo decidí en un momento de mi vida tomar partido de forma sostenible.

Sin radicalidades ni locuras. Simplemente cambiando poco a poco mis hábitos de vida con el objetivo de reducir mi huella de carbono lo más posible.

Este cambio de filosofía de vida ha tenido tres efectos sobre mí, que han cambiado mi vida y me han ayudado a crecer como persona.

Los grandes cambios que he experimentado son:

  1. Soy más consciente de lo que me rodea.

    “Por extraño que parezca, la sensación imperiosa que tuve mirando hacia la Tierra fue: Dios mío, qué frágil es esa pequeña cosa de ahí fuera”.  Mike Collins, Astronauta del programa Apolo

    Plantas, animales, personas. Son fascinantes de mil formas diferentes.

    Pero estamos tan metidos dentro de nosotros mismos y de nuestros problemas, que no somos capaces de mirar fuera.

    Cuando empiezas a prestar atención, descubres una fuente interminable de estímulos.

    Empiezas a disfrutar de la belleza de lo que te rodea. Te empiezas a preocupar porque se mantenga así para que otros que vengan detrás de ti puedan disfrutarla como tú lo haces.

  2. Encuentro una fuente de motivación para adquirir hábitos saludables y promover comportamientos sostenibles.

    “Hicimos todo este camino para explorar La Luna, y lo más importante de todo es que descubrimos La Tierra.” William Anders, Astronauta del programa Apolo.

    Porque me preocupo por contribuir a un mundo más sostenible.

    Soy consciente de que hay algunos hábitos míos que puedo cambiar para contribuir a esta causa.

    Curiosamente resulta que algunos de ellos son beneficiosos para mi salud, aunque me cueste ponerlos en marcha por pereza.

    Usar más la bicicleta y menos el coche. Consumir alimentos orgánicos que no usan pesticidas. Dedicar tiempo de voluntariado a tareas de conservación del medio ambiente.

    Un fin mayor

    Todas estas son fuentes de bienestar físico y mental. Saber que ayudas a un fin mayor que tú mismo, es una gran motivación para dar el paso.

    Adicionalmente comienzo a pensar que esto es algo que debemos hacer todos.

    Me empiezo a preocupar por qué empresas están demostrando la misma preocupación que yo con el medio ambiente. Y las premio consumiendo sus productos y servicios, mientras dejo de hacerlo con aquellas que no muestran este comportamiento.

    Ya somos muchos millones de personas que hacemos esto. Y las empresas están tomando nota.

  3. Disfruto más de lo que tengo y de lo que me rodea.

    “A medida que nos alejábamos, La Tierra disminuía de tamaño. Finalmente se redujo al tamaño de una canica, la más hermosa que se pueda imaginar. Ese hermoso, cálido, objeto viviente se veía tan frágil, tan delicado, que si lo tocases con un dedo se haría pedazos. Ver esto tiene que cambiar a un hombre.” James B. Irwin, astronauta del programa Apolo.

    Cuando te das cuenta de lo afortunado que eres de poder disfrutar un aquí y un ahora, has aprendido una lección vital que no muchos llegan a descubrir.

    Como Sergio comenta en uno de sus post, “nos pasamos la vida planeando el futuro y preparándonos para el mañana y olvidamos lo que tenemos delante, lo único existente, el ahora.”

    Pero cuando además eres consciente de todas las maravillas naturales que te rodean, de lo afortunado que eres por disfrutar de ellas (puede que en algunos años hayan desaparecido), y de la responsabilidad que tienes en preservarlas y protegerlas, la sensación es mucho más intensa.

    Cuando tuve la oportunidad de visitar la amazonia, mi primer pensamiento fue: “¿Cuánto tiempo le quedará a este ecosistema?… ¿Cuánto tiempo podremos disfrutar de él?”

    Cuando decides tomar partido por el medio ambiente, disfrutas cada segundo más intensamente.

    Y a la vez, más te convences de la necesidad de proteger lo que te rodea.

En resumen

No des por hecho que lo que tienes y te rodea va a seguir ahí mañana.

Toma partido por la conservación de tu medio ambiente. Verás que no solo puedes mejorar lo que te rodea, sino que también puedes cambiar tú durante el proceso.

Y ese cambio te llevará a lugares de los que nunca te vas a arrepentir por haber ido.

Sobre Carlos Fernández, de KayaGea.com

carlosfernandez-kayagea-com

Hace 4 años decidí tomar partido por la conservación del medioambiente. Hoy, ayudo a personas con conciencia medioambiental a mejorar su entorno, proteger el medioambiente y hacer de este, un mundo que sus hijos también puedan disfrutar. Juntos vamos a disminuir nuestra huella de carbono personal, para hacer de nuestro paso por la vida un ejemplo a seguir por quienes valoran este pequeño planeta tanto como tú y como yo.

Por | 2017-05-09T18:01:03+00:00 26 de Septiembre de 2016|Carácter, Ecologismo, Medio Ambiente, Valores|Sin comentarios

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Acerca de Sergio Cuevas

Hola, soy Sergio Cuevas. En este blog comparto contigo todo lo que voy aprendiendo sobre crecimiento personal y toma de conciencia. Espero poder serte útil en algún sentido.